Ambos parten de pan, jamón y queso caliente, pero el bikini busca ligereza, presión y una corteza fina. El croque-monsieur francés admite una construcción más abundante, bechamel, queso exterior y gratinado.
La relación es una influencia plausible y ampliamente repetida por las fuentes; no una receta única copiada al milímetro. El bikini barcelonés simplificó la idea para adaptarla al servicio rápido de cafetería.
